Carta de Alumna de Liceo Abdón Cifuentes hacia sus Profesores: «hoy no me están dejando de enseñar, sino que me están enseñando a combatir contra quienes quieren quitarnos todo»

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Luego de ocho horas de reunión, el Colegio de Profesores y el Ministerio de Educación no lograron un acuerdo para finalizar el paro docente, el cual este viernes cumple 30 días.

Tras salir de la segunda cita con la ministra Marcela Cubillos, Mario Aguilar, presidente del magisterio, aseguró que “no hemos logrado todo lo que queremos”, pero sostuvo que hubo avances en algunos puntos del petitorio.

Entre los ejes en los que no hubo acuerdo estuvieron el pago del bono de mención a educadores diferenciales y de párvulos, ya que el Mineduc mantuvo su negativa, pero abrió la opción de revisarlo en 2020 si están las condiciones.

Entre todo este escenario, una alumna de 4to Medio-Humanista del Liceo Abdón Cifuentes de Conchalí solicitó a sus Profesores y a nuestro medio de comunicación social Cero Anestesia que se pudiera difundir una carta en la que explica con lujo de detalles lo que están sintiendo como alumnos afectados de este paro.

A continuación el texto original de la carta:

Queridos profesores:

Junto con saludarlos a todos, espero estén teniendo una buena mañana, les escribo esta carta con la finalidad de poder expresar aquello que siento con todo lo que está sucediendo, y así también poder detallar lo admirada que me siento al verlos cada día aquí en el comunal, o en las calles, desde muy temprano, sin importar las condiciones climáticas, ni todas las adversidades que se puedan presentar en determinados momentos, ya que entiendo que todo esto, es para poder demostrar su descontento, y ganas de que todo este conflicto sea resuelto, que de una vez por todas se cumplan sus demandas.

De esta misma forma, les quiero agradecer en demasía. Primero, por enseñarme aquello que realmente importa, por salir a la calle a gritar aquello que nos aqueja, por mostrarme que la labor de un docente no solo es estar en aula 8 horas diarias 5 días a la semana entregando todo su saber y vigor, sino también es formar estudiantes con poder de discernimiento, capaces de reaccionar ante un sistema que nos quiere sometidos bajo el yugo de aquellos que hoy, están a punto de quitarnos el arte, la educación física y la historia, por eso admiro fervientemente a todos los profes que hoy se encuentran luchando, mostrando el gran valor que tienen a la hora de velar por sus reivindicaciones. Enseñándome a ser respetada, a pelear por mis derechos, a cuestionar aquello que nos imponen, y por sobre todas las cosas, a no claudicar. Pues, ustedes más que nadie saben de aquello, sobre todo si están a la esperar de una respuesta proveniente de un gobierno tozudo e intransigente, que está apostando al desgaste de cada uno de ustedes. es por ello igual que escribo esta carta, para entregarles todo mi apoyo y entrega ante cualquier cosa que necesiten, para hacerles ver que, en algún momento sus demandas serán respondidas, no desesperen.

Por otro lado, les quiero brindar unas palabras de aliento, y quizá un tanto emotivas, pero no puedo dejar esto fuera, quiero destacar que, a lo largo de la vida hay personas que te marcan, personas que logran dejar huella, a pesar de estar en una sociedad que no le ha de interesar los sentimientos ni nada de ello, personas que tienen tal nivel de influencia que logran aportar en la formación de cada uno, este es el caso de los profesores, o al menos para mí, a diario entregan las herramientas necesarias para poder enfrentar la vida y ser resiliente, yo creo que por todo esto y otros factores es que he decidido continuar mis estudios de la mano de la docencia, para poder seguir el bello ejemplo que ustedes me han dado, además de poder realizar lo que hace tanto tiempo había soñado. Quiero que sepan además, que conozco muy bien mi historia, y con ello, todos los procesos sociales, por lo que puedo determinar fácilmente que ustedes hoy se encuentran escribiendo parte de ella, es en este momento que están marcando un suceso inolvidable, y altamente formidable que créanme, marcará futuras generaciones.

Y aunque no puedo negar que extraño sus clases, entiendo que esto es necesario, que perder  clases en este momento pasa  a un segundo plano,  pero entiéndanme  también ustedes, no  hay nada  como  las clases de la profesora Gladys que concluían con un “definitivamente este sistema es macabro”, que me hacían reflexionar de golpe, e intentar estar más atenta, o mis amadas clases de historia, compartir con las profesoras de lenguaje, intentar pronunciar en inglés, reír en biología para así apaciguar un poco la complejidad de la materia, moverme relativamente en educación física, o esforzarme para intentar siquiera seguir una canción en música. Eso, es algo que no tiene comparación, y lastimosamente recién le estoy tomando el peso ahora, en mi último año. Pero a pesar de extrañar  todo ello, sé perfectamente y puedo reflexionar que hoy no me están dejando de enseñar, sino que me están enseñando a combatir contra quienes quieren quitarnos todo, sin presenciar que lo único que les han, y me han quitado es el miedo. No me cabe duda alguna que algo lograrán con todo esto, que esta lucha no será en vano, que el cansancio de las dirigentes y todos ustedes tendrá fruto, por lo que les pido que no se rindan, que hay un pequeño grupo que se encuentra apoyándolos, y dispuestos a dar todo por ustedes. 

No puedo terminar esta carta sin agradecer específicamente a mis profesores, a la profesora Erna y el profesor Gerardo por mantenerme informada de todo el proceso que todos ustedes llevan a cabo, a la profesora Marcela y el profesor Alfredo por cuidarme en la marcha, a las profesoras Bárbara, Rocío, Leslie y María Victoria por aportar con su cuota de energía, a las profesoras de integración que luchan por el pago de mención y aportan vasta creatividad, al profesor Álvaro, que me hizo cambiar por completo el prejuicio que tenía de una figura denominada inspector, pues gratamente he sido sorprendida por su gran consciencia de clase y ganas de luchar (y bailar) y como no mencionarlas, profesora Gladys y Alejandra, por ser dirigentes de este movimiento que evidentemente complejo, pero que han podido sacar adelante, aunque han tenido que escuchar respuestas absurdas e incompetentes, a veces incluso desmotivadoras, siempre logran sacar  ese ímpetu inconmensurable. Con esto, no quiero dejar atrás a los otros docentes que irradian buena vibra y reciedumbre. Que son fundamentales en este proceso, que están marcando un antes y un después, sobretodo por la unión que presentan, porque a pesar de ser la zona norte, de ser siempre los ninguneados, los segregados, hoy se encuentran luchando, y velando por un mejor porvenir.

Bueno finalmente, de todo corazón, espero que ustedes como docentes pronto obtengan respuestas coherentes, que se acabe la doble evaluación docente, que se pacte por fin la deuda histórica, que se acabe la represión, que se haga una reforma acorde a las demandas de ustedes, y los miles de profesores que se encuentran luchando, que utópicamente hablando se les cambie la reforma previsional, que por fin puedan trabajar en condiciones dignas, que alguien vele por su salud mental, y muchas cosas más, pero en fin, a pesar de en este momento estar aportando una cuota de sueños, y ser muy nefelibata al pensar esto espero que pronto, (muy pronto), esto en algún momento acabe, y puedan estar tranquilos y felices por haber conseguido respuestas, pero si eso no sucede, si se llegasen a cansar ustedes, seguiremos generaciones tratando de llevar una lucha tan valerosa como la vuestra. Eso no lo duden siquiera por un segundo.  Infinitas gracias, sin nada más que decir. 

Se despide atentamente, humanista en formación del liceo A41.

Puedes revisar la Carta Original en el siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/1RHX0t6ZF8IsjTG-EDkNnzhCgSKxyKav-/view?usp=sharing